-POV DE CLEO-
"Un festín, mi oso pardo Gamma", susurré.
Después de eso, enterró su cara en mi coño. Mis ojos se cerraron involuntariamente de placer y un gemido escapó de mi boca. Lamerse convertido en chupar. Jugó con mi clítoris y mi vulva como si no hubiera un mañana mientras lamía y retorcía su lengua en mi coño. Metió su lengua en mi agujero y mis caderas se levantaron del escritorio para recibir el empuje de su lengua. Del cálido y tentador cosquilleo del éxtasis, una sustancia viscosa brotó de mí. Lamió y chupó sin piedad.
"¡Oh, diosa!" Grité, disfrutando del júbilo eufórico de su lengua mientras el orgasmo...