Raúl
¿Por qué tenía que cuidar a esta niña? Me lamenté en silencio mientras caminábamos.
—¿Cuál es tu sabor favorito? —le pregunté dándome cuenta de que habían varios y no sabía cuál prefería. Sin embargo, la respuesta de ella fue silencio absoluto, me di cuenta de que era tímida o muy cuidadosa—. Tus padres deben estar buscándote en este momento. ¿No tienes los pies adoloridos de tanto caminar? ¿Cuántos años tienes? ¿No tienes miedo?
Siguió muda sin decir ni una sola palabra y suspiré suavemente. ¿Por qué seguía intentándolo? Caminamos hasta la autopista más cercana y me comuniqué telepáticamente con el taxi más cercano para que nos recogiera. Noté que...