Antonio
Beta Luca estaba en la oficina de la manada esperándome, notó mi expresión y supo que algo me preocupaba.
—Escuché que anoche llevaste un lobo herido al hospital. ¿Qué pasó?
—¡Casi mato a ese condenado, eso fue lo que pasó! Se trata de Sara, pero tenemos asuntos más importantes —espeté mientras me sentaba en la silla, sabiendo que aunque esperaba que esta conversación terminara, Luca no me haría caso.
—Nuestra Luna también es importante, Alfa —me corrigió— Necesitan resolver el problema a tiempo y si necesitan algún consejo Avni y yo estamos para servirles.
Traté de mantener una respiración tranquila y no le dije nada, pero no me quitó...