Temblorosa fui en busca de la cajita de primeros auxilios mientras que me reprendía por mi impertinencia.
Es tan vergonzoso la manera en la que me siento atraída por Maximillian.
Quisiera que no fuera así pero es imposible.
Está claro que él llama mi atención.
En donde quiera que esté yo busco su mirada y esto era mucho antes de llegar aquí, en el club.
Y ahora quiere que sea su novia falsa, eso implica una serie de besos, además de una cercanía constante entre nosotros y lo más intenso es que debemos dormir juntos.
De sólo pensarlo mis mejillas se ponen coloradas y mi respiración se entrecorta.
—Él no...