Estaba tomando un poco de aire junto con Markus a quien arrullaba a la espera que llegara Brandy.
Me entretuve jugando con mi bebé y paseándolo por el jardín hasta que de repente vi como el auto de Maximilian se detenía haciéndome contener el aliento.
—Ay no, ¿Qué hace aquí a esta hora? —gemí para mí misma ya que tengo que cubrir a Brandy en toda esta situación—. ¿Cómo entretendremos a papá Markus?
Mi niño me miró a los ojos esbozando una sonrisa tan parecida a la de su padre que le sonreí de vuelta.
Es la cosita más bonita del mundo entero.
Volviendo a lo de Brandy sólo espero...