El resto del camino me quedé en silencio mientras escuchaba que ellos hablaban sobre algo que no entendía hasta que llegamos al fin a una casa muy grande.
Mi curiosidad despertó cuando me di cuenta que es este lugar al parecer no había nadie más que nosotros tres.
Ian ayudó a Maximillian a sentarse sobre uno de los sofás hasta que llegara Rashim con el médico que iba a traer para Maximillian.
Él no parecía muy afectado físicamente pero la herida podía ser peligrosa dado a la cantidad de sangre que había estado perdiendo.
En cuanto Rashim llegó con el médico Ian me llevó con él hasta la terraza que...