La lluvia comenzó a caer de forma torrencial tanto que Maximillian no vio en el camino un bache y quedamos justamente atrapados en este en medio de la lluvia.
El auto se detuvo y por más intentos que Max hizo no pudo prenderlo.
— ¿Qué pasa? —le pregunté mirando al frente al igual que él mientras veía como él intentaba salir del bache.
—Estamos atrapados y lo peor de todo es que el auto no quiere encender.
Tengo que ver qué está pasando, tú no salgas —me dijo llevando su mano a la manilla de la puerta pero yo lo detuve tomándole la mano.
—Espera, está lloviendo mucho, puedes enfermarte...