No fue a la oficina esa mañana. Se sentía culpable por no haber estado cuando Camila atacó a Deanna y porque ella seguía siendo el blanco de todos en su familia; Deanna se estaba convirtiendo en la bolsa de boxeo de los Crusher. Hizo que su madre y su hermano fueran a la casa. Iba a ponerle fin a eso.
Camila llegó con una actitud altiva, sin intención de dar el brazo a torcer ante su hijo. Harry, por otra parte, solo sentía remordimiento. Cuando oyó de Susan lo que Camila le había hecho a Deanna quiso salir corriendo a verla, pero su hermana lo detuvo; solo ganaría más problemas....