La recepción de la boda fue en el mismo hotel donde las novias se prepararon. Un gran salón decorado, mesas dispuestas alrededor de una pista de baile y una mesa principal donde los cuatro novios estarían sentados. Un gran evento para algo que se suponía sería solo una cena en familia.
De a poco, la gente fue llenando el lugar y saludando a los padres de los novios. Las dos parejas llegaron un poco después. Deanna insistió en solo pasar rápidamente, y Daniel estuvo de acuerdo porque no soportaba ser el centro de atención.
—¡Deanna! Eso fue hermoso —le dijo Susan.
—Gracias.
—En verdad, maravilloso. ¿Sabías que podía cantar así,...