Me estaba volviendo loca. Estaba sentada aquí debatiéndome. ¿Debería ir a verlo o debería quedarme aquí?
Dios, ¿por qué debo ser tan terca?
Pero necesito ir tras lo que quiero, ¿verdad? ¿Qué estoy esperando?
—Ugh —gimoteé.
Corrí hacia mi cómoda, saqué un par de jeans y me los puse. Me puse una camiseta y luego me puse mi sudadera gris de American Eagle antes de calzarme mis botas de lluvia en blanco y negro y agarrar mis llaves.
Salí de mi habitación, bajé de puntillas las escaleras y salí por la puerta principal.
La lluvia había arreciado.
—Mierda —me quejé.
Me puse la capucha sobre la cabeza y bajé del...