Él dejó de hablar y me miró, esperando mi reacción. Yo seguía sin palabras, luchando con la información que acababa de darme.
—Está bien —tomé una profunda respiración—. ¿Qué es una Luna?
Suspiró. Estaba seguro de que este tema era uno que debía discutirse.
—Una Luna es la pareja del Alfa, un alma gemela. Sabemos cuando encontramos a nuestros compañeros.
—¿Entonces, Keira y Aaron?
—Sí —confirmó.
Algo que recordé me asaltó la mente.
—El día después de la fiesta, cuando te conocí, escuché que le decías a Keira que alguien era tu compañera. ¿Yo?
Asintió.
—Sí.
Mi cuerpo se tensó mientras mi ritmo cardíaco se aceleraba.
—¿Entonces se supone que...