-Claire... ¿cuánto tiempo ha pasado, cariño?
A Claire se le cortó el aliento cuando escuchó la voz familiar en el teléfono.
La voz pertenecía nada menos que a Rachel Smith-Ford, la madre de Oliver. Al oír su voz, Claire sintió una sensación de nostalgia.
Prácticamente había sido criada por la familia de Oliver. Fueron muy amables con ella. Entonces, imaginen su sorpresa cuando su madre le contó el secreto que escondían los Ford.
-¿Cómo está... eh... señora? -dijo Claire, mordiéndose el labio. No sabía cómo dirigirse a ella.
-Llámame tía, como solías hacerlo. O mamá, jajaja -se rió Rachel por teléfono-. De todos modos, esperaba invitarte a cenar esta noche....