Oliver sintió como si un gato le arañara el corazón. Era muy doloroso tener tan cerca a la mujer que amaba y no poder hablar con ella y mucho menos abrazarla.
Habían pasado veinte minutos desde que se sirvió la comida y casi habían terminado con la cena. Claire lo trató como si fuera aire vacío. Era como si él no existiera a sus ojos. Oliver tuvo que observar mientras ella respondía cortésmente a sus padres mientras le lanzaba miradas asesinas aquí y allá.
'¿Cómo puedo hacer que ella me perdone?' Pensó, agarrando con fuerza el tenedor. Si tuviera superpoderes, ese tenedor de platino se habría doblado en su mano....