-Mami, ¿podemos dormir aquí esta noche? La abuela quiere leerme cuentos -le preguntó Thalia a Claire mientras se frotaba los ojos somnolientos.
Claire sabía que su hija ni siquiera escucharía la historia porque ya tenía sueño. Sin embargo, la niña parecía querer pasar más tiempo con la familia de su padre.
-Puedes quedarte a pasar la noche, Claire. La habitación de Oliver está disponible -dijo Rachel y le guiñó un ojo a su hijo-. No me importa si me haces otro nieto.
Claire se sonrojó. Abrió mucho los ojos y tartamudeó: -No... no creo... ¡Dios mío! Él y yo no somos... Um...
-Relájate. Estaré en la habitación de invitados -comentó...