-¿Puedes traerme helado, tía Quinn? -preguntó Thalia cuando Quinn la recogió de la escuela.
-Por supuesto, ¿qué sabor quieres? -Quinn preguntó mientras se alejaba en su coche.
-Um... quiero la mitad y mitad. Chocolate y fresa -dijo Thalia y los ojos de Quinn se iluminaron.
-Me encanta ese... ¡Creo que me quedaré con ese también! -dijo y Thalia rió.
Unos treinta minutos después, Quinn condujo entre el tráfico y llevó a Thalia a una heladería de la ciudad. Después de hacer el pedido, se sentaron en una de las mesas.
-¿Mami se va a casar con el tío Oliver? -preguntó de repente Thalia mientras lamía su helado.
-Realmente te gusta,...