Henry tomó rápidamente un dardo y lo arrojó al globo que colgaba del árbol. Del globo salió confeti rosa, revelando el sexo de los gemelos.
-¡Dios mío! ¡Ambas son niñas! -gritó Heather cuando el confeti rosa cayó sobre ellas.
Los ojos de Rachel se llenaron de lágrimas. Henry la abrazó y exclamó: -¡Vamos a tener niñas!
Luego llamó a Oliver y lo instó a unirse al abrazo, diciendo: -Ven aquí, hijo, ¡adivinaste bien!
Oliver sonrió y corrió hacia ellos. Su brazo ya estaba bien y podía abrazar a sus padres a la vez. Envolvió sus bracitos alrededor de sus cinturas, aunque no podía rodearlos por completo.
La familia se tomó...