Horas antes...
Maya Smith entrecerró los ojos al ver a la pareja que se deslizaba por la pista de baile.
Los celos estallaron dentro de ella, retorciéndole brutalmente las entrañas.
'¿Cómo te atreves a robarme a mi hombre, Rachel?'
Para Maya, parecía que Rachel sabía desde el principio que la discapacidad de Henry era falsa. No es de extrañar que aceptara el cambio tan fácilmente.
¡Qué perra tan intrigante!
-Mamá, la quiero muerta. ¡Lo hizo a propósito y me robó al hombre que debía ser mío! -susurró Maya en voz baja.
-Te dije que fueras inteligente con esto. No intentes nada... siempre puedes encontrar a alguien que haga tu trabajo...