-Entonces, ¿por qué fingiste ser discapacitado? -le preguntó Rachel a Henry cuando se despertaron más tarde esa noche. De repente recordó que Henry le había prometido contarle su secreto más tarde.
Ambos estaban desnudos y sus cuerpos enredados bajo las sábanas de seda blanca. Henry le hizo el amor hasta que ella no aguantó más y se desmayó.
Estaban tan cansados de sus aventuras sexuales que no pudieron salir a explorar la isla. Decidieron dormir después de comer algo caliente. Sin embargo, Rachel no lo quiso de otra manera. Le encantaba la forma en que Henry la ansiaba todo el tiempo. Eso aumentaba su confianza y la hacía sentir deseada....