Claire no podía comprender el dolor punzante que sentía en el corazón.
Su cita para cenar con Wesley salió bien. Sus bromas y sus coqueteos la hicieron olvidar sus problemas por un momento. Por una vez, se sintió bien no pensar en la venganza o en cómo todavía la afectaba la presencia de Oliver.
Ella había querido presentarle a Wesley a Thalia pero, desafortunadamente, ella ya se había quedado dormida cuando regresó a casa.
Era de mañana cuando Katherine llamó a Claire con urgencia en su voz. -Claire, Claire, despierta. ¡Tienes que ver esto!
-¿Qué pasa, mamá? ¿Se está acabando el mundo? -gruñó Claire, sintiendo los ojos pesados mientras intentaba...