on todo lo que me había ocurrido desde la muerte de mi esposa, mi vida estaba al tope, a veces solo quería dejar de sentir, de respirar, quería convertirme en Doris y dejarme llevar por la corriente, olvidarme de todo.
Desde que esa chica bohemia, risueña, tan parecida a mi mujer había llegado a mi oficina, todo se complicó mas, estaba claro que tenia un gran problema con el alcohol, no paraba de beber, ni siquiera podía estar sin un vaso en la mano, mama intentaba mantenerme a flote, pero yo estaba perdiendo la batalla, me sentía solo perdido, sin un rumbo, tenia mis hijos, pero no era lo mismo...