Los dias siguieron pasando, no supe mas de mi padre, agradecía a Dios por eso, no quería ni verlo en cambio Max estaba cada vez mas ausente, había tomado las riendas de mas empresas, fusionando la mia y lo que quedaba de las Duncan, no había sabia nada de Gabriela, esperaba que se quedará escondida no tenia cabeza para mas problemas.
El comportamiento de Max estaba demasiado irritable, esta mañana convertimos el desayuno en un campo de batallas.
—Max, quisiera saber que te ocurre, tienes dias extraños pregunte a mi esposo quien me miraba con intensidad.
—Nada, no me ocurre nada, solo estoy algo cansado, iré a la oficina—contesto aun...