—Algo así –explico.
—A mí, se me olvida que soy pobre –murmura divertida, nos reímos a carcajadas.
Cuando algo nos da sombra, es Barbara con sus amistades. Se paran frente de nosotras, los ojos femeninos son despectivos. Un aroma a canela y vainilla invade la zona. Yo debo oler a cebolla, no entiendo como estas personas después de hacer ejercicio huelen tan bien.
—¿Contaminando el ambiente con tus pies…? –pregunta con malicia y se ríe.
—Nunca me interesó, aparentar, me duelen los pies por las zapatillas –explico y me las coloco, la rubia se queda en silencio.
—Porque antes eras pobre –murmura divertida y las tres chicas a su lado...