No soy idiota, quizás, quiere aprovecharse de mí y mentirme para convencerme. No soy tonta, y… jamas sdebí volver a sentir algo por él. Soy una idiota.
Me alejo corriendo de la cocina, tomo mi cartera y me marcho. No miro atrás, porque sería inútil. ¿Cómo puede ser posible que me diga esa mentira? Siempre confié en el tan ciegamente y ahora… me doy cuenta que estuve presa en una mentira.
Llego a una plaza cercana, enciendo un cigarrilo que uso en mis momentos de mayor estrés. Suspiro, inlhalo el humo y mis ojos se cierran. Es una locura, no puede ser posible. Podría haberme dicho cualquier mentira ¿Pero esto?...