—No te toqué –me defiendo y me mira mal.
—Sí lo hiciste Gabriel –murmura.
La ignoro y me siento en su sofá, me observa y me quiere quitar.
—Vete a tu oficina –espeta, moviendo la silla, no me muevo.
—No.
—Gabriel… —pide enojada, intenta quitarme a como de lugar.
Me rio cuando sus finos brazos empujan con todas sus fuerzas, aunque sin éxito. La observo divertido y ella me mira de mala manera. La tomo de los codos, acerco su cuerpo al mío. La siento en mí regazo, beso sus labios. Mi mano la coloco detrás de su nuca, profundizo el beso. Ella para mi sorpresa, me sigue el beso....