Isabella secuestrada, meses después...
Pero esta vez quería tomar el sol. El día estaba muy agradable: empezaba hacer calor y me encantaba disfrutar del sol chocar contra mi piel tonta.
En un momento no era la excepción. Pude ver , Eliot al parecer se iba de la casa.
No había despedida, no había un beso no había nada simplemente se iba. Solamente sería coger con alguna mujer o simplemente a trabajar, no la sabía con exactitud. Pero de que se marchaba, lo hacía cada vez con más continuidad. Y me la pasaba básicamente sola.
Ahora tenía ese regalo que me había dado Eliot. Pero de igual forma, no sabía en...