Lo primero que hizo, fue subir las escaleras para poder cambiarse las pantuflas. Se puso unas zapatillas deportivas, junto con un pantalón que le llegaba hasta las rodillas y una musculosa. Cuando se vio meramente presentable, se fué a dirigirse a la salida.
Al hacerlo, el sol le abrazó con fuerza la piel. Hacía calor, y él ya se había puesto a incluso protector solar. Porque a pesar de todo, su piel era bastante blanca y delicada.
Empezó a trotar, levemente en la vereda, su finalidad era llegar al gran jardín. Es decir en el parque , el cual quedaba pocas cuadras de distancia.
La mayoría de las personas lo...