Me acomodo en mi asiento, esta vez saqué la primera clase, fue de lo más desagradable la visita a ese doctor, estaba empeñado en verme. Menos mal que me acompañó David e hice entrar a mi guardaespalda personal, que lo miró como si quisiera matarlo desde la puerta, cuando insistía en revisarme.
Es gracioso David, mira que decir la historia que inventé y me tomaba la mano. Estaba más nervioso que yo, bueno, se juega mucho, si alguien lo descubre puede perder su licencia médica. Ahora deja avisarle a Chris que ya me monté en el avión. ¿Qué sorpresa es esa que me tendrá preparada? De seguro es que va...