El abogado Ramiro se me queda observando escrutadoramente, como si no pudiera creer que lo que le digo es cierto, más con lo que conoce de Luis. En verdad es una gran sorpresa que él no me haya violentado después de vivir tanto tiempo juntos. Por lo que paso a aclarar la situación para que lo comprenda.
—Luis tiene su propia mujer, desde mucho antes de casarnos, se llama Vivian, y en estos momentos, están viviendo en nuestra casa.
Al decir aquello, el abogado que estaba organizando los papeles encima de la mesa de centro se detuvo para observarme de nuevo fijamente, como si no creyera lo que le acababa...