Santiago termina de hablar por teléfono y se queda pensativo, camina rumbo a dónde están sus padres, en compañía de Adrián que lo observa en silencio, después de haber escuchado la conversación sin decir nada. Se detienen a ver que vienen a su encuentro sus padres muy felices.
—Santiago, no vas a creer los resultados que salieron en los últimos análisis de tu mamá— le dice de lo más emocionado su padre.
—¿Qué dieron para que ustedes dos estén tan felices? ¿Mamá sigue mejorando por casualidad? — pregunta esperanzado.
—¡Eso mismo Santiaguito, eso mismo! —contesta su padre lleno de felicidad. —El doctor nos acaba de decir que se sigue cómo...