Rafael:
—Gracias, Rafael —me susurró Sofía— en algún momento retribuyo esta invitación en Isla Paraíso —agregó ella, agradecida por todas las atenciones, especialmente con sus hijos.
—Estaré encantado de conocer la Isla —respondí con una voz seductora, dejándome llevar por la magia de la noche, por la presencia de ella y por su melodiosa voz.
—¿Solo tienes a tu tía Anastasia? —me preguntó ella de repente, de forma directa, sin mostrar para nada la intención de curiosear o averiguar.
—No, vivo con mi madre, que es la gemela de mi tía Anastasia, mi hermana Diana, mi cuñado Sasha, un ruso extraordinario que es mi hombre de negocios y se mantiene...