En la Hacienda “Los Rincones”, Rafael:
Bajándome de mi caballo Tornado, en la caballeriza, exaltado por la noticia de que a mi hermana se le adelantó al parecer el parto. Corrí velozmente al interior del rancho, porque mi cuñado estaba de viaje, por asuntos de negocios.
Subí los escalones de dos en dos, doble a la izquierda, ala del rancho totalmente ocupada por mi hermana y su marido. Luego, corrí hasta llegar a su habitación, en la cual toque la puerta, a pesar de que se escuchaba algunas voces adentro.
—¡Toc, toc!
—Adelante —respondió una voz dulce y melódica que me resultaba familiar.
Al girar la manilla de la puerta,...