Punto de vista de Carlos
Aunque ella me ha dicho que me aleje, no consigo sacar a Lía de mi cabeza. Es una locura lo mucho que ocupa mi mente. Me está volviendo loco. Me he obligado a dejar de seguir cada uno de sus movimientos, pero cada vez que está cerca de mí, mis ojos la siguen, trazando cada uno de sus gestos, y no consigo apartar la mirada. Supongo que me he permitido este lujo, el de poder mirarla, observarla y todo lo que hace. No sé si ella sabe esto, pero no creo que pudiera detenerme ni si me lo dijera de manera directa. Supongo que esto...