Punto de vista de Clara
—Lucha conmigo —propone Aaron y casi suelto una risa incrédula. Él es el beta de la manada y estoy segura de que hace ejercicio a diario para mantener su posición tan importante dentro de la manada. Ya no es el niño débil con el que practicaba en secreto. Cuando lo golpeé, sentí toda la masa muscular que, seguro, no tenía hace dos décadas. Abro la boca para hacer un comentario ingenioso, cuando Aaron me interrumpe otra vez.
—Te iré despacio. Por los viejos tiempos.
Sigo su mirada y, al ver que todos los demás ya están organizados en grupos, suspiro, miro a mi alrededor y...