Punto de vista de Carlos
Mis ojos se desvían constantemente hacia Noé, que conduce a mi lado. No me sorprende cuando toma un giro a la derecha, diferente al que habríamos tomado si estuviéramos yendo a la escuela. Al menos sé que algo bueno saldrá de este viaje que estamos haciendo: voy a perderme un día entero de clases, un lugar en el que no quiero estar. Mis pensamientos vuelven a mi compañera, cuyo nombre aún no conozco. No ir a la escuela también significa que perderé la oportunidad de verla y estar cerca de ella. Si mi estómago se retuerce de dolor al pensarlo, prefiero no darle demasiada importancia....