Punto de vista de Clara
Yacía en la cama, mis pensamientos dando vueltas en mi cabeza a la velocidad de la luz. Todo lo que había pasado ayer me dejó tan confundida que no podía enfrentarme a nadie de la manada, así que me escondí en la habitación que me habían asignado. Mi loba había comenzado a reconocer esta manada como un hogar perdido hacía mucho tiempo y ya no sentía esa ansiedad por cruzar y quedarme en territorio nuevo. No tenía idea de cómo estaba Carlos, porque aún seguía enojado conmigo, y con todo el drama que había sucedido, apenas había tenido tiempo de hablar con él. Esperaba que...