Al siguiente día todos están ya preparados para recibir a los ancianos licántropos. Los más poderosos comienzan a ingresar y yo muevo mis piernas de manera ansiosa. La entrada se abre y aparece un anciano acompañado de una mujer, ellos se acercan a nosotros, hacen una reverencia e intercambiamos saludos. Él es el tercer anciano: Lameck y ella es su esposa. La puerta se abre y se presenta una mujer de aproximadamente sesenta años con el cabello rubio y corto, ella da un poco de miedo, pero cuando sonríe, todo el estrés en mi cuerpo se esfuma.
"Bienvenido mi rey. Ah, también viene la reina Anaiah, luces hermosa, cariño", expresa...