Punto de vista del rey Leondre
La cobijo en mis brazos suplicándole que se despierte, pero sus ojos están cerrados.
Aún respira y eso me reconforta un poco. Beso su rostro una y otra vez. Su vestido, antes hermoso, ahora está roto y empapado de la sangre que chorrea de su frente.
Cuando los paramédicos y los bomberos llegan al lugar, todo se vuelve peor. Miro a mi alrededor la gente, mi gente. Algunos están heridos y sangrando, otros están muertos. Siento que mi furia crece.
Alguien me toca el hombro con urgencia y al girarme veo a mi hermana.
"Leondre, tienen que atenderla, ahora". Noto que todos se mantienen...