Hacia más de una semana que Bastian y Pia se habían casado y yo no comprendía porque habían postergado su Luna de miel.
Era muy extraña su situación y ninguno de los dos deseaba hablar conmigo. No deseaba intervenir en su relación, pero sentía que ellos necesitaban mi ayuda.
Estaba cepillando el cabello de Gael debido a que hace algunos minutos mi pequeño había tomado un baño. Pía me estaba acompañando mientras peinaba a mi pequeño.
—Ya puedo jugar mami —Me pide Gael y yo asenti luego él subió las escaleras prácticamente corriendo
—Muy bien, Pía, dime que es lo que está ocurriendo con mi tío.
—Te juro que te...