Todo ocurrió demasiado rápido. Lo último que recuerdo es que me encontraba en la cabaña con Bastian e Íker. Él se inculpó de absolutamente todo y luego Bastian me subió a una camioneta junto con Oliver, su hombre de confianza y ellos se quedaron allí.
El oficial condujo más de una hora y me llevo a una casa lejana. Por supuesto no tengo idea en qué lugar me encuentro y no entiendo por qué no me llevaron a declarar, ni me detuvieron. Yo debería estar presa después de lo que he hecho.
Soy una asesina, soy una asesina, aún no puedo creerlo. Acabe con la vida de una persona, porque...