Hace 3 días.
Barracuda de Heart sonaba en sus auriculares, mientras corría a todo lo que le permitía su cuerpo, tratando de drenar todo eso que sentía, pero no pudo. Su subconsciente se empeñaba en recordarle que enamorarse era para los tontos. Y allí estaba él, sintiéndose como un perfecto tonto. La escena no dejaba de reproducirse una y otra vez en su mente. Ese sujeto la besó y ella lo permitió.
«¿Quién es él?». La pregunta reverberó en su cabeza, por milésima vez. Era la misma pregunta que se hizo las últimas doce horas.
Eran las seis de la mañana y Dominik hacia su respectivo calentamiento para comenzar con...