Al concluir la llamada, Christopher le planteó a Amber lo que le solicitó su madre.
―Mi amor, mami quiere que te lleve a la casa ―manifestó el preocupado― pero, sé lo agotador que es el maratón, no la quiero dejar sola. Lamentablemente, Daniela no pudo venir porque está de guardia, ¿te llevó y me devuelvo para ayudarla? ―consultó inquieto.
―¡No mi vida! Vamos a buscar dos calmantes para el dolor de cabeza y yo te acompaño, ¿te parece? ―demandó ella, arrepentida de haber ocasionado todo esto, solo por su paranoia con Rocío.
―¿Seguro mi amor? ―curioseó él con desconfianza.
―Sí, aunque puedes reservar la suite, por si acaso ―comentó ella...