—Christopher, ¡por favor, perdona lo que hice! Sé que, últimamente, no he estado bien —manifestó, Michelle Fontain con una mirada suplicante.
»Pero, ha sido precisamente porque no me respondes las llamadas, ni me contestas los mensajes. Tampoco me permites estar contigo —confesó ella, avergonzada.
—¡Lo siento! Te lo dije hace una semana, que dejemos esto hasta aquí —destacó el aburrido de ella.
—¡Por favor! Chris —rogó ella. Sin embargo fue interrumpida por él, con enojo.
—¡Ya Michelle! Tratemos que esta relación sea estrictamente laboral o mejor, ¡vete de la empresa! Y así no tienes que verme —argumentó él, decidido a no continuar más esa relación con ella y menos con...