—¿Qué quieres? —preguntó Amber con una voz arisca, bajando el vidrio de la ventana de su coche.
—Solo pedirte un favor —suplicó Christopher, tragando en seco y doblegando su orgullo, e
n beneficio de su padre.
—¿Qué favor? —interrogó ella, con una voz aburrida e invariable.
—Que si te entrevistan no des a conocer los resultados de la negociación —manifestó él, co
n una mirada angustiosa y ansiosa.
»A raíz de esto, a mi padre le dio un infarto ayer, le pusieron un stent y aún está hospitalizad
o. Antes de explicarle estos resultados, esperaré que mejore.
—¡Por mí no hay problema! —Respondió ella— Y siento mucho lo de tu...