—Eso a ti no te importa.
Lía rodó los ojos.
—¿Siempre eres tan brusco para responder..? —no esperó respuesta, añadió:— ¿Qué tal si me hago para atrás y me caigo..? —dijo divertida, estirando sus brazos, inclinando su cuerpo hacia atrás.
—¿Estás loca..? —dijo él mientras la abrazaba, y ella se quedó tiesa sintiendo el corazón de él, palpitar a toda velocidad, en contra de su propio pecho.
Sus labios se habían vuelto muy apetecibles, y lo peor de todo, es que ni ella misma se entendía.
"¡Concéntrate Lia!"
—¿No me dejaras caer..? —le preguntó ella.
Lo hizo sin parar de verlo.
—No —comentó él mientras observaba hacia otro lado.
Lía,...