—No lo sabía.
—Él sigue enamorado de aquel fantasma, sin darse cuenta está enamorado de ti.
—Y yo de él... De.... Sus dos versiones comas de aquel Emilio simpático y tierno que podía caminar, y de este hombre que es gruñón, y está en silla de ruedas. Me he enamorado de ambas versiones.
—Es increíble, la verdad es que estoy sorprendido.
—Yo también lo estoy, y no puedo creer que todo esto pueda llegar a ocurrir.
—¿Y qué harás Olivia?
—Lo que mejor sé hacer; ejercicio, dieta y volver convertirme en esa pequeña rubia de bonitas curvas.
—Ahora tienes el cabello oscuro.
—Lo sé, me he teñido. No quería que...