En este momento acabamos de aterrizar en Miami. El corazón me late a mil de solo pensar en cómo vamos a enfrentar esto y qué sucederá más adelante. La noche de ayer recibí una llamada de parte de Austin. Aunque lucía un poco preocupado, le dije que me encontraba en perfectas condiciones. Sin poder aguantarlo más, también le comenté que hoy lo espero en el departamento, donde tengo que conversar un tema bastante delicado con él. Pese a que supo saber de qué se trata, le respondí que lo sabría hoy.
Mi corazón duele al saber qué es lo que hablaré con él, pero no puedo seguir haciéndole esto cuando...