Despedirme de mamá me costó bastante, le prometí tratar de visitarla más seguido y ella me dijo que me recibiría con gusto cuando quisiera e hice nota mental de que para el otro año no iba desaparecer antes de la medianoche para irme a tener sexo con Lucas .
No me quejaba de ello, quería aclarar.
El vuelo de vuelta a Nueva York fue mucho mejor que el de llegada a Italia, esta vez porque ambos estábamos envueltos en la sensación de emoción ante lo que significaba y habíamos pasado parte del trayecto hablando sobre la organización para mudar mis cosas del departamento a su casa hasta que el cansancio,...