Johana pasa saliva, tanto valor como el que ella había llegado ya se le fue. Ahora está en su momento, donde ya será totalmente una mujer.
Ella mira a Maskyn a los ojos y luego, en voz muy baja, le dice:
— Sí.
Maskyn pudo ver miedo en la mirada de Johana, pero la vuelve a besar, esta vez de manera lenta y no salvaje.
"Por fin", piensa Maskyn. Él va ingresando en ella lentamente; le cuesta, uno por sus heridas y dos por qué no quiere lastimarla. Luego, ella se asusta y se echa para atrás todo lo que ha avanzado.
Johana muerde el labio de Maskyn y clava...