Maskyn la busca, pero la perdió entre la multitud. Él sonríe con malicia y lleva los dedos con los que había tocado la parte prohibida de la chica y los huele, para luego llevarlos a su boca y lamer.
—La condena sabe bien, pero tendré que volver a tenerla. Sé que vendrás por qué estos relojes no los vas a perder
Maskyn se ríe maliciosamente mientras observa los relojes costosos. Camina hacia la barra y pide un trago, bebe, saca un cigarro y lo lleva a su boca. Iba a sacar su encendedor cuando alguien coloca su encendedor en su cigarro. Fuma y este se prender perfectamente. Sus ojos se...