Maskyn antes de salir del bar agarra otra botella y sale del lugar hacia su auto. Él conduce hacia el mirador. Allí, Maskyn se sienta en el muro, quedando sus pies en el aire, que si incluso alguien lo empuja y él cae al vacío y muere.
Maskyn bebe de la botella y siente cómo le arde el labio por la fuerte mordida de Johana.
— Aaaaa, maldita rabia — dijo él, aún sin poder quitarse la ira que siente.
Maldita sea, aún que lo niegues, te sientes algo por mí. Te haces la importante, pero... No lo eres para mí, vida. Nooooo, tú no me importas. Solo eres un...